Fichas de clientes que se crean solas, club de puntos y niveles, promociones como el 2x1 o el happy hour que se aplican solas al cobrar y campañas por email que miden si de verdad traen clientes. Todo incluido desde el plan Base.
Un club de clientes que no exige tarjetas de cartón ni otro programa: va en el mismo TPV con el que tomas nota y cobras.
Quien reserva ya tiene ficha. En el cobro, la tarjeta «Cliente» busca por teléfono o nombre, o da de alta en un momento con «Alta rápida». El teléfono es la clave: con él, las reservas y las visitas de cada cliente se juntan en una sola ficha.
Al cobrar una cuenta con cliente se apuntan la visita, el gasto y los puntos. El ticket lo dice al pie: «Has sumado N puntos · Saldo N». Si el cliente tiene un nivel con descuento, como VIP, el descuento se aplica solo.
Un 2x1 los lunes, un happy hour de 18:00 a 20:00 o un cupón con su código: el TPV los aplica al cobrar sin que el camarero tenga que calcular nada, y los clientes los ven en la carta QR con el precio anterior tachado.
Escribe por email a un grupo de clientes con permiso, con un cupón distinto para cada uno. Una parte elegida al azar no lo recibe: así ves si los que lo recibieron volvieron más o habrían venido igual.
Cada cliente tiene su ficha con sus visitas y lo que ha gastado. La lista está en Ajustes > Clientes > Club y puntos, con el icono «Clientes» de arriba.
Teléfono, email, alergias y notas. Y sus números: visitas, gasto total, ticket medio, última visita, reservas, veces que no se presentó y cancelaciones. Con el club activo, también sus puntos y su nivel.
Cada visita cobrada con su importe y los platos que pidió, y los movimientos de puntos. Sabrás qué suele tomar sin preguntárselo.
Cuando sientas la reserva de un cliente con ficha, al tocar su mesa en el TPV sale un aviso con su nombre, sus visitas y su nivel. Si tiene alergias apuntadas, «Poner en la nota» las añade a la nota de los platos para cocina.
En la pantalla de cobro, la tarjeta «Cliente» busca por teléfono o nombre. Si no existe, «Alta rápida» con teléfono, nombre y, si quiere, email. Si te equivocas, «Quitar cliente».
«Exportar CSV (clientes con permiso)» genera un archivo solo con los clientes que han aceptado recibir comunicaciones.
Si un cliente pide que borres sus datos, «Borrar ficha» elimina sus datos, visitas, puntos y permisos. Los tickets ya cobrados se conservan, porque la ley obliga a guardarlos.
Cada cliente suma puntos con lo que gasta y los canjea por descuento en su siguiente cuenta. Se configura en Ajustes > Clientes > Club y puntos, con «Sumar puntos al cobrar».
Puntos por cada euro, valor de un punto al canjear, puntos mínimos para canjear y a los cuántos meses caducan (o que no caduquen). Un ejemplo con una cuenta de 30 € te enseña si te cuadra.
Cada nivel se alcanza desde un número de visitas o un gasto al año, y puede dar un descuento automático y otra ventaja (por ejemplo, el postre invitado).
Si el cliente tiene puntos suficientes, en su tarjeta del cobro aparece «Canjear puntos»: eliges cuántos y la cuenta baja ese importe. Si aún no llega, dice «Canje a partir de N puntos».
El ticket impreso lleva al pie los puntos sumados y el saldo y, si hubo canje, los puntos canjeados.
Activa «QR en el ticket» en Ajustes > Clientes > Facturas a clientes. Quien pagó sin dar sus datos escanea el QR, pulsa «Sumar puntos», se da de alta en el club y suma los puntos de ese ticket. Si tienes enlace de reseñas, también le invita a dejar una.
Puntos, niveles, promociones y cupones los calcula el servidor del local, así que se aplican aunque se caiga la conexión. Más en TPV sin internet.
Se crean en Ajustes > Promociones y el TPV las aplica al cobrar. En la cuenta sale «Promociones: −importe» con una etiqueta por cada una.
2x1, 3x2, happy hour, precio fijo por franja, descuento, cupón o clientes VIP. Eliges una, la ajustas y la guardas. Con el interruptor de cada una la pausas sin borrarla.
Toda la carta, unas categorías o unos platos; los días de la semana, una o varias franjas y fechas de inicio y fin. El happy hour cuenta la hora a la que se pidió cada plato, no la del cobro.
Si dos promociones coinciden, cada plato se queda con la que más le descuenta al cliente, salvo que marques que se sumen. Puedes poner una cuenta mínima. Quitar una en el cobro pide el permiso de Descuentos.
Un código como VERANO10, con usos totales, usos por cliente y caducidad. En el cobro: «Cupón», escribes el código y «Aplicar». Si no vale, la app dice por qué.
En la carta QR y en la carta pública, el plato en promoción sale con el precio anterior tachado; la carta pública muestra además «Promociones de hoy». Los pedidos QR que se pagan online ya llevan el precio de la promoción.
Un combo (hamburguesa, bebida y postre a precio cerrado) se hace como menú. Con «Cuándo se ofrece», el menú solo sale en la toma de nota los días, horas o fechas que elijas.
Desde Ajustes, en Campañas: plantillas, grupos de clientes, cupones y resultados. Solo reciben los clientes que han dado permiso.
Pulsas «Activar email marketing» y Restmatik se encarga del envío con un dominio solo para tu restaurante: no creas cuentas ni tocas DNS. Pones el nombre que verán tus clientes y el email donde te llegarán sus respuestas.
Plantillas de partida como «Te echamos de menos» o «Nueva carta o temporada», con el nombre de cada cliente. Grupos ya hechos (VIP, Nuevos, Habituales, Con no-shows) y otros según el ritmo de visitas, como «En riesgo de abandono» o «Les toca volver esta semana».
Cada destinatario recibe un código distinto, de un solo uso: % o € de descuento, días de validez y mínimo de compra. Con «Solo para el destinatario» solo lo canjea él; si no, lo puede regalar.
Eliges qué porcentaje del grupo, al azar, no recibe el email. «Efecto real» compara a los dos: cuántos volvieron, sus visitas y su gasto medio. Y además: entregados, rebotes, aperturas, clics, bajas y canjes del cupón.
Bienvenida al club, después de la visita, cliente inactivo (para los que llevan días sin venir), puntos a punto de caducar, nivel alcanzado y promoción nueva. Cada uno sale solo, cada día, a quien le toca.
«Enviar prueba» te lo manda a ti antes que a nadie. Luego eliges día y hora y pulsas «Programar»: la app te dice antes cuántos emails gastará.
No se escribe a quien no aceptó recibir tus emails ni a quien se dio de baja.
El cliente lo da en la reserva web, en el QR del ticket o en el alta del cobro (la casilla se marca solo si el cliente lo dice). Cada cambio queda en su ficha, en «Consentimientos», con fecha y origen.
Cada email lleva la palabra «Publicidad», los datos de tu restaurante y un enlace de baja en un clic. Si lo activas, el cliente tiene que confirmar su email antes de entrar en campañas (doble confirmación).
Restmatik te da las herramientas: permisos, bajas, borrar fichas y exportar solo a quien dio permiso. Tu política de privacidad y tus textos los decides tú; esto no es asesoramiento legal.
En Ajustes > Gestoría (solo el dueño), Restmatik convierte los cobros, los movimientos de caja y las compras de los albaranes revisados en asientos contables, para que tu gestor no tenga que teclearlos.
Para que cuadre, cierra la caja cada día y pon categoría a los movimientos. Más en cierre de caja.
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